miércoles, 10 de octubre de 2012

Crítica: Sueño y silencio


SINOPSIS: Oriol y Yolanda viven en París con sus dos hijas. Él es arquitecto, ella es profesora. Durante unas vacaciones en el Delta del Ebro, un accidente transforma sus vidas.

 









COMENTARIO CRÍTICO: 
"Muchas veces se acude a la definición compleja de historias que a veces resultan aparatosas e ininteligibles. Se intenta forzar el contenido, para crear algo realmente novedoso, que al final se acaba cayendo en la pedantería. Jaime Rosales prefiere algo más simple, pero también a la vez más complejo, prefiere retratar la vida, esa vida cotidiana que se pasa ante los ojos del espectador como un rayo de luz, innovando en la mirada. La vida puede ser la misma, pero puede variar la forma de retratarla. Rosales ya nos abrumó con anteriores trabajos ofreciendo una óptica muy personal de la gente corriente. Su última apuesta, bastante sencilla en apariencia, ahonda el tema de la pérdida, la superación, la soledad, desarrollando una construcción muy compleja de estos aspectos tratados, así como de los personajes inmersos en ellos. La cotidianidad, lo común, la humildad, forman parte este retrato que de forma casi hipnótica te atrapa desde el primer minuto, y te deja abrumado al final, provocándote un poso que perdura mucho tiempo. Todas estas sensaciones e inquietudes que origina esta pequeña joya se las debemos a la visión tan íntima y personal que ofrece Rosales, que siempre nos regala un cine diferente, cargado de emociones y reflexiones. Y si algo cabe apreciar del film es su cuidada fotografía en blanco y negro, el acertado montaje, y el milimetrado juego sonoro, absolutamente necesario para la descomposición simbólica de esta obra. El reparto juega con equilibrio y se cierne en torno a la brillante composición de la debutante Yolanda Galocha, que perfecciona un personaje notablemente diseñado. Una obra que perdurará en la retina de aquellos que se dejen llevar por ella, y que sepan emocionarse y apreciar su singular mirada."

NOTA: 9(*****)