lunes, 29 de octubre de 2012

Crítica: The Woman Who Brushed Off Her Tears

 
SINOPSIS: Narra la tragedia que viven dos mujeres que deben imponerse en un mundo dominado por los hombres. Helena (Victoria Abril) pierde a su hijo en París de forma trágica, mientras que Aysun (Labina Mitevska) debe luchar por la patria potestad del suyo en Macedonia.









COMENTARIO 
CRÍTICO: 
"Dos historias complejas donde la maternidad, la pérdida y el dolor, constituyen los pilares emocionales fundamentales, definen una obra reflexiva acerca de la necesidad de romper las barreras, de afrontar nuestros errores, para poder seguir con nuestra vida, para alcanzar la libertad plena que supone la existencia más perfecta. Esta lucha es emprendida por las dos protagonistas de este relato, dos mujeres de culturas diferentes, abanderas de diferentes visiones de entender la vida, y fusión de una única lucha hacia la libertad personal. Un ejercicio dramático irregularmente definido, por un guion enrevesado, con giros argumentales y conexiones narrativas poco creíbles, el cual consigue que el relato no avance con fuerza y ritmo y resulte aparatoso y artificioso. La historia a veces funciona de forma tan forzada que roza el ridículo. Pero sin duda, la mirada intimista y personal de la directora Teona Strugar Mitevska, que compone un pulido juego visual que define la forma en la que avanza la historia constituye la vía de escape del film, para no caer en el olvido, por su oportuna historia de escasa credibilidad. Técnicamente, la poderosa fotografía da contorno y forma a los colores de las emociones de ambas historias, el sonido meditadamente configurado se acompaña de una música bastante monótona que a veces subraya innecesariamente, y el montaje marca y acelera la tensión y la angustia de los protagonistas del relato. Y como punto final, el reparto funciona con excesiva corrección, son solo las dos protagonistas principales de las dos historias, las que manejan personajes complejamente construidos, y a los que ellas dotan de matices y emociones reales. Labina Mitevska emociona con su contenida interpretación, y Victoria Abril con una fuerza desgarradora, desnuda por completo un personaje complejo, su intervención constituye un excelente punto de apoyo de la obra. Ambas se unen al destacado puzzle visual para salvar una historia completamente prescindible, por su irregular y poco creíble construcción."

NOTA: 5,5(***)