miércoles, 11 de septiembre de 2013

Crítica: Renoir

"La historia de dos de los grandes maestros del arte, uno en pintura y otro en cine, exigía un tratamiento minucioso, detallado y muy cuidado. La cinta de Gilles Bourdos se lanza al vacío sin red, arriesgándose a tratar la personalidad y la relación entre tales maestros de la vida. Su salto al vacío, resulta ser mal avenido, pues conforme avanza su criatura cada vez más su valor y su prestigio como realizador se ven mermados. El problema comienza en un áspero guion, que desde el primer momento demuestra su incapacidad de analizar personajes, hasta los más banales pasan por la historia como meras marionetas, por lo que los importantes carecen de tal profundidad, que resultan tediosos. No hay una descripción convincente de personajes, tampoco se aborda con interés las relaciones entre ellos, en especial entre los dos artistas, eje de venta del film. El relato avanza a martillazos, con frases impostadas, situaciones precipitadas y finalmente, una resolución pobre. El deshilvanado guion conforma el eje principal de la quiebra de una cinta que podría haber sido muy jugosa. Ni los actores, totalmente perdidos, ni los intentos preciosistas de Gilles, consiguen elevar de forma considerable, un film fácil de digerir, pero completamente vacío. Sólo la preciosa fotografía, jugando de forma pictórica con el talento de Renoir padre, la dulce partitura, así como la adecuada ambientación, determinan que el film no se convierta en un absoluto despropósito y pueda avanzar hasta el final. Una decepción de dimensiones épicas, más cercana del banal mundo televisivo que del Séptimo Arte, aunque pretenda esconder sus obvias carencias."

Lo mejor: El carácter pictórico de su fotografía.

Lo peor: Un guion completamente deshilvanado. 




NOTA: 4(**)