martes, 30 de abril de 2013

Crítica: 15 años y un día

XVI FESTIVAL DE MÁLAGA 2013:
"Se echaba ya en falta ciertas dosis del cine con sello Querejeta, un cine de experiencias cotidianas, de emociones del día a día, y muy centrado en los problemas familiares, o en torno a ese núcleo que guía con firmeza nuestro avance en la vida. Y nuestra querida realizadora, responsable de títulos tan bellos como "Cuando vuelvas a mi lado" o "Héctor" ha vuelto a encauzar con atino esa vía emocional que tanto caracteriza su cine, para ofrecernos una historia de personajes realmente humanos, que buscan dar sentido a su vida, buscando la felicidad dentro de los problemas que la inevitable negatividad del ser humano provoca. Querejeta diseña un guion tierno, agradable, repleto de emociones y sentimientos, y su dirección juega con naturalidad, y aporta ese gramo de frescura que tanto se echa en falta en el cine reciente, para empañar de humanismo un arte cada más artificioso. Pero también es cierto, que la amabilidad de la propuesta, escasamente arriesgada y la superficialidad de ciertos personajes, principalmente ese Max, que no llega a encontrar el fondo de sus cuestiones, impide que el film contagie su torrente de emociones. Por otro lado la dicotomía planteada en este guion tan digerible, entre personajes consistentes y otros bastante superficiales, se traslada a un reparto que funciona por momentos, frente a un grupo de actores jóvenes bastante sosos, un Arón Piper imponente salva la función con su contenida y sugerente intervención. Lo mismo ocurre con los adultos, frente a un Tito Valverde que no llega a encontrarle la fuerza a su personaje, nos encontramos con una estimable Susi Sánchez, una soberbia Belén López, pero sobre todo está Maribel Verdú, aunque su personaje se presenta algo escaso en matices, su intervención eclipsa la pantalla, la llena de emociones, de sentimientos, de una autentica fuerza que desborda humanidad por los cuatro costados, demostrando una vez más su valía como una de las mejores actrices del cine español contemporáneo. Del equipo técnico, subrayar la precisión del montaje, la delicadeza de la fotografía y la bella partitura que acompaña de forma sincera cada una de las secuencias, dándoles ritmo y fuerza. Una película sensible, sincera, emotiva, pero excesivamente amable, tanto por su tratamiento de la historia, como por sus condescendientes personajes que no encuentran la profundidad que requieren para un relato tan cercano a la vida humana como este."

Lo mejor: Maribel Verdú y la música de Pablo Salinas.


Lo peor: La excesiva amabilidad del relato.






NOTA: 7(****)

1 comentario:

Xavier Vidal dijo...

En general, Querejeta hace un cine amable, aunque leyéndote intuyo que esta lo es todavía más que el resto. Tengo ganas de verla, la verdad. A Héctor ya le birlaron un par de nominaciones en los Goya: a ver qué ocurre con esta.

Un saludo!