domingo, 23 de noviembre de 2014

Crítica: Perdida

"Sin alejarse de su tono y su género, Fincher innova en su filmografía, proponiendo un ejercicio ciertamente novedoso, pues ya no importa tanto lo que subyace en la trama de forma silente a lo largo del metraje, sino más bien todo lo contrario, desvelar todo el cuerpo existente, para sobre él ir desarrollando una intensa actividad de matización narrativa. Cuando parece que Gyllian Flynn, guionista de la película, va a caer definitivamente estrellado en un exceso de barroquismo, el giro siguiente al anterior es cada vez más brillante, salvando con audacia un conjunto que debido a su intensidad narrativa parece que va caerse en cualquier momento. La intensa espiral de momentos que propone Fincher junto a la mano inteligente de Flynn sacude de forma agitada al espectador en su butaca, pero sin perder en ningún momento ese refinado seguimiento que tanto define a su protagonista femenina. Nos encontramos con una película que equilibra con admirable aplomo el desgarro narrativo con la sofisticación verbal y visual, pues a pesar de la calidad del material precedente, hubiese sido imposible dar tanta entereza a este relato sin la excelente garra de Fincher para crear una atmósfera complemente sobrecogedora. Un film que te engulle en un suspiro, a pesar de su largo metraje. Si es cierto, de igual modo, que su arranque se antoja demasiado condescendiente, resultando excesivamente edulcorado, y cayendo en cierta vacuidad en la construcción de sus personajes. Así, de igual manera, es incomprensible el desequilibrio entre la admirable composición del personaje de Amy, y la inerte postura del resto de personajes, especialmente el de Nick que escasamente transciende para el interés del relato. Todo el artefacto en potencia se concentra para bien o para mal únicamente en su personaje femenino protagonista y en la trama central que él desarrolla. El resto se diluye sin dejar rastro. Dejando de lado estos errores no tan esenciales, hay que admirar un trabajo técnico sobresaliente. Desde el brillante montaje, pasando por la brutal composición sonora y la sublime partitura(La mejor de Reznor & Ross), hasta la perfecta sinfonía visual del notable juego fotográfico y la exquisita ambientación. No olvidar tampoco un trabajo actoral acertado que se mueve entre la valentía de algunos actores, y la insipidez de otros. Por encima de todos ellos está una Rosamund Pike que con un personaje estimulante consigue una interpretación refinadamente admirable. Su matización de las expresiones y su veracidad en los diálogos dan forma explosiva a la composición psicológica de Amy. Un personaje, que tanto en el cine de Fincher como en el cine contemporáneo, resultará esencial como referencia para definir la psicología perturbada de ciertos iconos destructivos, ciertamente estimulantes para dar potencia al devenir narrativo de algunas tramas."
 
Lo mejor: El personaje de Amy en manos de una brillante Rosamund Pike y los sublimes giros centrales de la trama.

Lo peor: Ciertos desequilibrios narrativos y un comienzo algo flojo.

NOTA: 8,5(****)