martes, 24 de marzo de 2015

Crítica: La desaparición de Eleanor Rigby

"Antecedido por un díptico bastante curioso sobre el juego doble a la hora afrontar la crisis de pareja nace este compendio de esas dos miradas humanas. Un ejercicio que se antoja muy interesante y necesario para entender la sensibilidad humana en momentos nada fáciles. El ensamblaje de las dos piezas de este puzzle, aunque empieza de forma honesta y valiente, conforme avanza el metraje se van notando ciertas carencias que se suplen con imposturas. Imposturas que nos alejan de esa búsqueda empática que plantea la película, y que desdibujan la psicología de los personajes y las relaciones entre ellos. Si al principio asistimos a un ejercicio noble sobre la propia vida, al final el film acaba acudiendo a la metáfora oportuna para justificar ciertas ausencias expresivas. El puzzle reducido a dos horas requería de mayor indagación emocional, no quedándose tan a medias. No obstante, a pesar de la irregularidad de su desarrollo y la imperfección de sus definiciones, la película se conforma construida con admirable notabilidad. La sensibilidad de Ned Benson construye una inmersión en el sentimiento de la pérdida que traspasa la pantalla gracias a una humanidad abrumadora consiguiendo momentos realmente mágicos. El ambiente de la película, su esencia se presenta tan bien definida que es imposible no sentirse envuelto en esta dura espiral de la vida, o simplemente abatido por el dolor de sus personajes. El ensamblaje entre la admirable postura de su realizador en consonancia con un gran ejercicio técnico es el resultado de tan buen sabor de boca. Sumando esto a un ejercicio interpretativo coral muy bueno. La valentía de los secundarios (Mención especial para una imponente Viola Davis) y la contención de McAvoy ayudan a engrandecer un ejercicio extraordinario, el de una actriz capaz de transformarse en cualquier personaje y hacerlo terriblemente humano. Jessica Chastain nos emociona con una construcción contenida por momentos, desgarrada por otros, pero siempre vibrante y laureada por el bello abanico de la humanidad. Su brillantez es tal que la película en sus imperfecciones se vuelve emocionante, necesaria y humana, sobre todo muy humana."
 
Lo mejor: La humanidad de Jessica Chastain.


Lo peor: Las piezas del puzzle no están bien ensambladas.



NOTA: 7(****)