domingo, 28 de diciembre de 2014

Crítica: Maléfica

"Siguiendo la tónica de redefinir los cuentos clásicos, Disney plantea una incursión curiosa en el mundo de la bella durmiente a través del personaje de su malvada protagonista. Una propuesta que desde su anuncio hace unos años había levantado una abrumadora expectación, de nuevo frustrada en el deambular de los patrones comunes de sus antecesoras en esta materia. Esta nueva aventura mágica vuelve a posicionarse del lado de la bruja, pero esta vez jugando a un juego de inversión de roles. Pensada para querer matizar lo que se antoja dicotómico en la historia original, la película en su escasos recursos para plantear una construcción compleja, acaba simplemente inviertiendo los roles, es decir cambiando a sus protagonistas de bando, y haciendo que la brecha entre ellos sea aún más extrema si cabe. Pero no sólo acudimos a una superficilidad que resulta molesta, sino que la estructuración de la historia y su rumbo se mueven bajo las convenciones más rancias y bajo la previsibilidad más absoluta. A parte, la poética del relato y de sus ecos dancísticos del XIX se pierden completamente a favor de un juego de acción, que se antoja más digitalizado en sus formas, asemejándose de esta manera a un videojuego, que cercano a la propuesta lírica y siempre interesante explotada durante el romanticismo. Tampoco queda ese eco animado de Disney, ya que aunque se quiera reproducir con exactitud algunas secuencias de esta película original, el hipnotismo de las mismas por severas razones se deshace en un efectismo frívolamente desarrollado. No hay una visión rompera que intente salvar este desastre de piezas mal confabuladas soterradas por una capa artificiosamente reconocible. Del mismo modo, el reparto a niveles generales ofrece una muestra excesivamente tediosa. Las vertientes positivas de la cinta se amparan en un ejercicio técnico admirable, especialmente de ambientación, pero sobre todo de efectos visuales, tan impresionantes pero a la vez tan abusivos que se convierten en el epicentro del film, así como una Angelina Jolie convincente en todo momento, que salva como puede la falsa carta ofrecida. Su carismática intervención y el buen ritmo de la cinta gracias al descomunal despliegue técnico ayudan a que la misma resulte asimilable y entretenida, pero muy alejada de ser una película diferente, original y sobre todo mágica."
Lo mejor: Los efectos visuales.


Lo peor: Un guion que ignora la magia y la poesía a favor de las convenciones y los lugares comunes.



NOTA: 4(**)