sábado, 17 de noviembre de 2012

Crítica: En la casa


SINOPSIS: Un profesor de literatura francesa, desalentado y hastiado por las insulsas y torpes redacciones de sus nuevos alumnos, descubre entusiasmado que, por el contrario, el chico que se sienta al fondo de la clase, muestra en sus trabajos un agudo y sutil sentido de la observación. Este chico, que se siente extrañamente fascinado por la familia de uno de sus compañeros, escribirá, animado por el profesor, una especie de novela sobre esa familia (y también sobre el profesor), en la que es difícil distinguir entre realidad y ficción.

 
COMENTARIO 
CRÍTICO: 
"François Ozon nos regala una merecedora ganadora de la Concha de Oro. Un film perfectamente construido, y cargado de madurez por todos lados. Una obra reflexiva sobre las dimensiones de la literatura, sobre la línea que separa realidad y ficción, sobre la ambigüedad de ficcionar la realidad, sin que esa realidad sea transformada de una manera real, valga aquí el juego de palabras. El relato va tomando fuerza gracias a esos complejos hilos narrativos que marcan la intensa trama principal. La historia adquiere unas dimensiones absolutamente magistrales, la tensión se palpa por todos lados, pero también el drama, la comedia, una serie de géneros que dan vigor y fuerza a este film que nos sumerge en un mundo literario repleto de poesía y arte. Una joya que debe toda su fuerza a ese poderoso guion, que toma de partida una obra sublime, para reconstruirla de una forma visualmente sobrecogedora. Las piezas de este guion se van hilvanando de una manera cada vez más intensa, compleja y extraordinaria, gracias a la magia de François Ozon, que dirige con esmero y maestría este relato tan bien escrito. Técnicamente, la poesía visual de la ambientación, completamente artística, la sutileza de la paleta de colores, la medida partitura, y el poderoso montaje, son elementos necesarios para definir el camino glorioso de esta epopeya que se mueve entre el mejor cine clásico, y la más destacada innovación cinematográfica de nuestro tiempo. Los actores aportan todas sus capacidades para hacer aún más brillante esta obra, desde el veterano Fabrice Luchini, realmente magistral, hasta el debutante Ernst Umhauer, de una mirada inquietante. Ellos son esas piezas, que junto a una estructura y un desarrollo medido, calculado y milimetrado de una historia intensa e inquietante, nos permiten disfrutar de dosis del mejor cine. Los minutos finales recuerdan a obras cumbres del Séptimo Arte, por la capacidad expresiva que tienen esas soberbias imágenes. Una joya que promete convertirse en un clásico de referencia."

NOTA: 9,5(*****)