sábado, 1 de diciembre de 2012

Crítica: Elena



SINOPSIS: Elena y Vladimir forman una pareja de personas mayores procedentes de medios muy diferentes. Vladimir es un hombre rico y frío; Elena es una mujer modesta y dócil. Se conocieron tarde y cada uno tiene un hijo de un matrimonio anterior. El hijo de Elena está en paro y no consigue mantener a su familia, por lo que siempre pide dinero a su madre. La hija de Vladimir es una chica descuidada que mantiene una relación distante con su padre. Vladimir ingresa en el hospital después de sufrir un infarto y allí se da cuenta de que puede morir antes de lo que creía. Un breve momento lleno de ternura con su hija le hace tomar una decisión importante: le dejará todo lo que tiene. De vuelta a casa, se lo comunica a Elena, que de pronto ve derrumbarse la esperanza de ayudar económicamente a su hijo. El ama de casa tímida y sumisa decide elaborar un plan para poder ofrecer a su hijo y a sus nietos una auténtica oportunidad en la vida.

COMENTARIO CRÍTICO: 
"Un relato feroz sobre la sociedad rusa, donde la ley del más fuerte pondera, las diferencias entre ricos y pobres abren un abismo, y la arrogancia destruye a cualquier oponente. Mediante una visión sobre el conflicto familiar, Andrey Zvyagintsev, critica la moral rusa de una forma sutil, construyendo un relato donde la tensión se va apoderando de todos los elementos de la trama, hasta conseguir que su principal artífice, esa mujer luchadora, saque ese animal que lleva dentro para salvar a su verdadera familia de las negaciones de un sistema oprimido, y discriminador. La historia de Elena, constituye un punto de inflexión y meditación sobre como el capitalismo a nivel general, y como a niveles más particulares, la idiosincrasia rusa está acabando con aquellas personas más débiles, que subsisten como pueden. "Elena" representa un arrebato de fuerza contra toda esa miseria construida por una sociedad que no entiende al individuo. La obra de Zvyagintsev avanza entre silencios, entre planos llenos de meditación, entre miradas, entre gestos, para construir una visión intima y compleja sobre este conflicto actual. Un guion medido y una dirección calculada son las principales razones del éxito de esta notable historia. Técnicamente, la espectacular fotografía da forma a ese lenguaje visual tan complejo que maneja la cinta, donde los detalles y el simbolismo, conforman una parte esencial en la construcción de esta epopeya, de igual forma que ese definido montaje, y esa muestra sonora, que juega con la vida cotidiana, intercalándola con el desgarro de las piezas musicales de Philip Glass. Todos estos elementos nos permiten desplazarnos a ese amargo universo que supone la vida de la protagonista. Por otro lado, el reparto se defiende con estremecedora credibilidad, pero sin duda, la nota fuerte la pone la imponente Nadezdha Markina, que compone su sufridor personaje de forma sobresaliente, consiguiendo que el espectador no despegue su mirada y sus emociones de la muestra maestra de interpretación que nos regala. Una pieza necesaria, aparentemente sencilla y banal, pero realmente cargada de emociones, significados y de una desgarradora crítica a la sociedad que impera."

NOTA: 8,5(****)