domingo, 9 de noviembre de 2014

Crítica: Dos días, una noche

"En clave de excelencia, los hermanos Dardenne, esenciales en el desarrollo de un modelo cinematográfico despojado de adornos y directamente entregado al análisis detallado de la moral en un mundo de definiciones imprecisas, presentan su última obra, quizás la más actual de todas las realizadas, explorando un tema de rabiosa actualidad que sacude las conciencias de todo el globo terráqueo. La mirada fija en esa especie de heroína llamada Sandra nos traslada a un panorama bastante sórdido: Ese duro universo en que la moral y la necesidad se enfrentan y más cuando ambas atienden a cierto extremismo propiciado por una circunstancias nada favorecedoras. Una lucha en la que la debilidad es el principal enemigo de una sociedad que oprime a sus individuos hasta sacar su faceta más animal en ese camino natural hacia la supervivencia. Los Dardenne una vez más, convierten un material interesante, aunque susceptible de fáciles melodramas, en una muestra de buen cine social. Su gran labor al definir a su luchadora Sandra, así como a todos los personajes que la rodean, se vislumbran en el brillante trabajo audiovisual y en unos diálogos inmersos en una credibilidad que abruma. La complejidad moral, emocional, alejada de cualquier juicio y de cualquier postura maniquea, de todos los individuos que articulan esta historia tan real, nos permite adentrarnos con mayor verosimilitud en esta dura aventura que duele al mismo tiempo que entusiasma. Un ejercicio virtuoso que esta vez toma su cuerpo y alma en una sobresaliente interpretación de una Marion Cotillard inmensa. Su personaje, de gran carga emocional y vibrante definición, es explotado mediante un ejercicio expresivo extraordinario. La admiración constante que nos provoca esta gran actriz del cine contemporáneo se demuestra en cada película que realiza, confirmando en esta obra que cualquier personaje, del tipo que sea, es convertido en excelencia interpretativa gracias a ella. Su fuerza, sus lágrimas y su lucha incansable nos hacen viajar hasta los ecos más sórdidos y reales de nuestro mundo actual."
 
Lo mejor: Una brillante Marion Cotillard, y un ejercicio de definición moral y emocional de personajes admirable.

Lo peor: Cierto riesgo a que su sencillez formal se traduzca como simpleza.


NOTA: 9(*****)