domingo, 21 de septiembre de 2014

Crítica: No llores, vuela

XVII FESTIVAL DE MÁLAGA. CINE ESPAÑOL:
"La peruana Claudia Llosa tras sorprender con sus dos primeras y bellas incursiones en el campo de la sorprendente naturaleza humana, vuelve con una película de tintes muchos más internacionales, pero que guarda esa esencia antropológica, esa mezcla sorprendente entre magia y humanidad, entre sociedad y realidad. Sus inquietudes viajan en los límites de la vida humana, intentando de este modo dar respuesta a preguntas casi incontestables que advierten una mirada entre la magia y la realidad, mostrando una clara tendencia hacia el realismo mágico desarrollado en las diversas artes a lo largo del siglo XX. Si anteriormente su labor abordaba posturas más intimistas, en este nuevo largometraje asciende a querer compendiar una epopeya completamente existencialista. La explicación de nuestra vida a través del necesario abrazo de su más fiel oponente, la dura y férrea decisión de abandonar nuestro cuerpo bajo las hostiles manos de la madre tierra. Tanto el desarrollo de la cinta como el título que brillantemente la presenta persiguen el objetivo claro de apostar por una mirada vitalista ante el desarrollo de la existencia. La historia de la protagonista, de su hijo, y de los otros personajes que forman el conjunto de la trama, conforman una estructura circular en torno a esta vocación existencialista de utilizar los silencios de la muerte en pro de un aumento sonoro en la vida. Bien escrita, y mejor rodada. Una película exquisita, pero que a pesar de su notable mirada, cojea considerablemente por ciertos personajes que se antojan innecesarios, ciertas  historias que en vez de reforzar el mensaje de la cinta, lo que consiguen es alejarnos de él. En definitiva se dibujan ciertas subtramas que llenan de polvo el recorrido principal realmente admirable. Pudo ser una película redonda, pero este desarrollo desequilibrado merma una evolución extraordinaria, dejando como resultado una cinta estimable pero que no llega a brillar. Por otro lado es admirable, además de la ferviente labor de Llosa, el gran trabajo técnico, en especial el excelente juego fotográfico, que ilumina con brillantez las vibrantes imágenes que dan forma al relato. Gran logro que se une al excelente trabajo interpretativo de Jennifer Connelly y Cillian Murphy que contrasta de forma considerable con un reparto que en líneas generales enfría por la linealidad de sus papeles y su escaso aplomo interpretativo. Frialdad que se advierte en el conjunto de toda la obra. Una obra exquisita, pero que por sus irregulares bifurcaciones laterales pierde la brillantez que merecía haber logrado."
 
Lo mejor: La poesía de su excelente trabajo fotográfico.

Lo peor: La definición de las historias y personajes secundarios que lastran el conjunto de la cinta.

 

NOTA: 7(****)