miércoles, 27 de noviembre de 2013

Crítica: Blue Jasmine

"Bajo una oleada de críticas muy positivas se presenta la obra "Allen" de este año, una cita que no puede faltar en cada curso cinéfilo, pues ya es difícil ver al maestro neoyorquino dejar de trabajar un solo instante. Volviendo a la cinta que nos compete, es difícil ofrecer una crítica agresiva hacia a este nuevo film, ciertamente algo anodino, pero superior a muchos de sus predecesores en estos últimos años. Aunque la crítica, sin lugar a dudas, ha perdido el rumbo definiendo esta película como una de las imprescindibles de su filmografía, "Blue Jasmine" de mirada elegante y forma lujosa, no deja de chapotear en el mar de lo típico, tópico, repetido y manido. Su trama, sus personajes y las situaciones que se describen, bien se podrían encajar en cualquier cinta banal sobre el desamor, sobre las diferencias de clases, y sobre el triunfo de buenos sobre malos. El discurso de su realizador, no sólo resulta maniqueo, sino que a estas alturas presenta un aire tedioso insoportable para un director de tan brillantes obras. Este paseo por lugares comunes, personajes estereotipados en demasía y situaciones trilladamente resueltas, presenta un gran logro, y quizás es el gran acierto de Allen en años. Se trata de Jasmine, personaje vibrante, poderoso, cómico, dramático, emocional, todo un volcán de matices que le permite a la película navegar con ligereza y fuerza. Pues es gracias a ella que la cinta mantiene ese humor ácido, que te regala carcajas casi todo el metraje, y que luego te permite pensar en lo que representa, una interesante crítica a la sociedad norteamericana y su capitalismo exarcebado. Y sin duda, su elección de Cate Blanchett para recrear a esta histérica empedernida, supone un gran acierto. Ella consigue levantar por sí sola toda la película, su interpretación es tan arriesgada, tan extraordinaria, tan alocada, que su explosividad no para de contagiarte ni un solo momento, demostrando una vitalidad y un talento interpretativo propio de una de las grandes actrices mundiales. Ella es ese volcán indescriptible que da fuerza a este barco que navega en el mar del vacío, el vacío de un director en plena decadencia creativa, en el que su madurez se ha convertido en un lastre para su imaginario artístico. Tampoco podemos olvidarnos de las notables intervenciones de Sally Hawkins y Bobby Cannavale que acompañan al huracán "Blanchett". Así como destacar el buen trabajo técnico, en especial de fotografía y de ambientación, absolutamente resuelto con una elegante belleza. Hemos pasado un rato agardable, disfrutamos de un humor hábil e inteligente, pero ahí nos queda esa carencia de poder ver a un genio definiendo con firmeza los caminos del drama y la comedia, pues el primero le falla descaradamente en esta ocasión, así como la necesidad de recuperar ese buen cine, de momentos estelares, que nos hizo confiar en el indiscutible talento de este gran director, que ahora se ve más mermado que nunca."

Lo mejor: Una vibrante Cate Blanchett.


Lo peor: Es la misma historia de siempre, repleta de clichés.

 


NOTA: 6,5(***)