martes, 21 de octubre de 2014

Crítica: La isla mínima

"Viajando hasta el sombrío pero a la vez deslumbrante escenario de las marismas del Guadalquivir transcurre esta historia negra. La historia de una investigación, de una masacre, de un pueblo entumecido entre los desiertos del olvido, de una estremecedora disputa moral. Lo que podría haber sido atado a unos patrones completamente definidos y esquematizados, adquiere vida, singularidad y belleza. La aventura policiaca de estos dos "héroes" se convierte en no sólo un perfecto ejercicio de género, sino también en un complejo tapiz psicológico y por supuesto en un retrato muy certero de una época bastante convulsa en la historia de España. La trama avanza con fuerza y ritmo entre los silencios, entre el ruido de los pasos, del secarral y de esa lluvia que purifica como puede lo moralmente rechazado. La construcción narrativa enlaza a la perfección todas las piezas, y define una paleta de personajes que en ningún momento se convierten en arquetipos de la acción principal y defienden con rebeldía sus vidas y sus emociones dentro de la oscura trama. Quizás como punto flojo, aunque menor, el film no cierra narrativamente todas sus tramas de forma redonda, quedando ciertos elementos injustificadamente en suspense. Elemento sin duda menor si valoramos en conjunto su definición narrativa y sobre todo un ejercicio visual sobresaliente. Rodríguez confirma su valentía y su personalidad definiendo una obra de grandes dimensiones expresivas. Pulso fuertemente respaldado por una factura técnica impecable. Desde la vibración metafórica de sus sonidos y música, pasando por su perfecto montaje y finalizando por su exquisito ejercicio de ambientación. Y como punto y a parte está una composición fotográfica maestra. Álex Catalán en consonancia con la brillantez de Rodríguez construye un ejercicio de colores, luces y sombras realmente histórico. Hay planos, perfectamente definidos fotográficamente, que rozan la perfección formal(Impresionantes y simbólicos cenitales). Tampoco podemos olvidarnos de un reparto entregado, y absolutamente necesario para crear esa perfecta esencia, esa atmósfera que nos permite un ejercicio de inmersión realmente admirable. Reparto liderado por un Javier Gutiérrez que brilla y reafirma su gran valía interpretativa. Es admirable como todos las piezas encajan milimétricamente, como nada se tambalea, ni dibuja la mínima impostura, gracias en gran parte a la visionaria postura de su realizador, que configura su mejor obra hasta la fecha y una de las películas más estimulantes y sobresalientes de este año."
Lo mejor: La excelente fotografía, y en general una atmósfera de gran perfección.

 
Lo peor: Ciertos cabos sueltos al final de la trama.

 

NOTA: 9(*****)