jueves, 17 de noviembre de 2016

Crítica: Omega

"Hablar de esa construcción musical que supuso y supone "Omega", es tragar saliva y contenerse, ante la inmensidad de lo que supone, tanto dentro de una esfera puramente musical como cultural. "Omega" se convirtió no sólo en la reivindicación del valor artístico de un gran maestro, sino también en la de la necesaria y admirable fusión de las artes dentro de la esfera contemporánea, base que podemos entroncar de un modo matizado con las fervientes revueltas artísticas de comienzo del siglo XX, y con sus antecesoras. Morente y el siempre interesante Lagartija Nick firmaron con autoridad la historia del arte y su valor como entes dentro de la esfera cultural. José Sánchez-Montes (en colaboración con Gervasio Iglesias), interesante mirada documental al mundo del flamenco e intimación directa con la ciudad de Granada, decisiva para entender este tipo de revoluciones artístico-culturales, se adentra en la expresión y en la dimensión que supuso la elaboración de este ejercicio musical. Si es cierto, que una muestra tan vanguardista, tan única, podría haber encontrado un vehículo de comunicación más innovador, de más arriesgada apuesta formal, e incluso con motivos de expresión muy diferentes a los empleados, lo cual hace que el ejercicio adolezca de cierta complacencia, que nada tiene que ver con las explosiones que genera el disco. No obstante, la documentación es tan completa, las matizaciones están tan bien soldadas, y la estructura funciona tan bien, que a pesar de que viajamos por ciertos ritos que atienden a la convención, la película se sigue con interés y nos permite adentrarnos en su verticalidad, extrayendo de esta manera, síntesis reflexivas curiosas y necesarias para entender el panorama artístico, y por ende, cultural, que nos ocupa. Además, la conjunción técnica de la cinta funciona con solidez, en especial un montaje que otorga una expresiva fuerza, que a veces no acumula la imagen por sí sola. Con sus imperfecciones, esta valiente reflexión sobre un gran hito en nuestra música, merece ser visionado y meditado para entender la importancia que el arte ocupa en nuestra vida, así como la necesaria valoración de nuestras expresiones más cotidianas."
 
Lo mejor: La agilidad del discurso, y sus completas aportaciones.


Lo peor: Cierta condescendencia con el espectador.


NOTA: 7(****)