viernes, 12 de septiembre de 2014

Crítica: 10.000 km

XVII FESTIVAL DE MÁLAGA. CINE ESPAÑOL:
"Desde que sorprendiera a principio de año en el festival de cine de Austin e inundara de lágrimas el festival de Málaga la cinta del realizador novel Carlos Marqués-Marcet ha tenido un recorrido extraordinario entre las miradas que la han visionado y valorado. La conjunción de las críticas positivas y el paseo por diversos festivales ha tenido su efecto definitivo en la preselección del film a los Oscar. Hecho remarcable si tenemos en cuenta los gustos de los académicos y el tipo de obra ante la que nos encontramos. Dejando de lado el periplo festivalero y de recepción hay que empezar a valorar la mirada del film que en definitiva muestra, como muchas películas se han esforzado en transmitir estos últimos años, los pros y contras de esta era postmoderna invadida completamente por el elemento tecnológico. La relación a distancia entre estos dos enamorados es la historia de muchísimas personas a lo largo del globo en la era que vivimos, por lo que la identificación con las emociones, los sentimientos y las experiencias de estos dos sufridores es fácilmente manifestable para cualquiera que haya vivido una situación similar. La película avanza con ritmo, naturalidad y sobre todo con valentía. Valentía que deslumbra en un final brillante, real como la vida misma, acostado en el dolor de lo efímero. La construcción de los diálogos, de los personajes y de todo ese mundo en común es admirable por la impresionante naturalidad que empapa cada fotograma. Quizás se debería haber ahondando un poco más en el contexto histórico, social, cultural y familiar, pues a veces el film tiende al aislamiento y a la autoafirmación, defecto que lo aleja del poder emocional sobre el que se configura. Sin embargo, obviando ciertos matices, como este del aislamiento, es innegable su riesgo, su exquisita mirada y su abrumador realismo. Cualidades que se apoyan de forma especial en dos trabajos interpretativos extraordinarios, rebosantes de una excelente química en pantalla. Tanto Natalia Tena como David Verdaguer ríen, lloran, se besan, se emocionan y se quieren de forma tan natural y entregada que entras desde el minuto uno en su aventura, en su sufrimiento y en ese desgarrado intento de salvar lo insalvable a diez mil kilómetros de distancia."
Lo mejor: Natalia Tena y David Verdaguer.

 
Lo peor: Se echa en falta cierta contextualización de la cinta.

 
NOTA: 8(****)